En política, como en el fútbol, hay dirigentes que parecen tener una habilidad especial para mantenerse siempre en cancha. Cambian los técnicos, cambian los colores de campaña, cambian los discursos… pero algunos nombres siguen jugando de titulares.
En las últimas horas, Deltacom accedió a documentación correspondiente a créditos otorgados durante 2025 y uno de los datos que aparece en esos registros abre un nuevo capítulo de interrogantes alrededor de ENDEZA: un crédito por $26.532.195,75 solicitado por el ex presidente del Club Defensores Unidos de Zárate, Diego Raúl Montero. Siendo este monto el más alto otorgado a una persona de acuerdo a los registros.
¿QUIÉN ES DIEGO MONTERO?
En el año 2021 asumió como presidente del CADU y renovó su cargo en el 2024. Sin embargo, cuando solicitó el crédito personal otorgado por ENDEZA todavía estaba en la gestión del Club.
Diego Montero fue asesor y proveedor municipal durante la gestión de Osvaldo Cáffaro. El mismo empresario cuya firma continuó vinculada al mantenimiento del espacio público tras la llegada de Marcelo Matzkin al gobierno municipal, pese a que durante la campaña el actual intendente cuestionó con dureza el estado de abandono de la ciudad y el desempeño de las empresas contratadas.
Lo curioso de la política zarateña es que algunos pasan de ser símbolo del problema a convertirse nuevamente en parte de la solución… sin escalas.
Mientras los vecinos siguen reclamando por plazas descuidadas, pasto alto y espacios verdes que muchas veces parecen librados al azar, los contratos continúan renovándose y ahora también aparecen movimientos financieros que merecen ser explicados. En el mismo contexto donde un intendente dice que su presupuesto no le alcanza.
Porque el dato no es menor: más de 26 millones de pesos otorgados a una figura ligada al poder político local y a estructuras que orbitan alrededor del municipio.
Y aquí aparece una pregunta inevitable.
¿Ese crédito fue efectivamente cancelado por quien lo solicitó? ¿O estamos frente a otro capítulo de los números que no cierran?
La situación inevitablemente despierta sospechas y alimenta versiones que hace tiempo circulan tanto en el ámbito político como en el deportivo. Porque cuando los mismos nombres aparecen una y otra vez vinculados al manejo de fondos, contratos públicos y administraciones deficitarias, la transparencia deja de ser un discurso para transformarse en una obligación.
Hasta ahora, nadie explicó públicamente bajo qué criterios se otorgaron estos créditos, cuáles fueron las garantías presentadas ni cuál es el estado actual de esos compromisos financieros. ¿Por qué? porque no hubo rendición de cuentas. Y todavía se encuentran las sanciones de la rendición anterior… Pero, de eso tenemos para otra editorial.
Y el problema de fondo no es solamente económico.
El problema es político.
Porque ENDEZA fue presentada por Cáffaro como una herramienta moderna, eficiente y transparente, que en primera instancia otorgaba créditos a personal municipal. Luego, en la gestión de Matzkin y con “bombos y platillos” este Ente de Desarrollo de Zárate anunció, que comenzaron “a ofrecer asistencia financiera a vecinos, comerciantes y empresas de Zárate para la refacción de viviendas, la restauración de fachadas, la mejora de veredas y la ampliación de locales comerciales”. Sin embargo, cada documento que comienza a aparecer parece mostrar otra cosa: empezando por un desarrollo para unos pocos.
En Zárate ya conocemos este libreto. Se prometen cambios profundos, auditorías y controles estrictos. Después pasan los meses y terminan reapareciendo los mismos protagonistas de siempre, aunque con distinto funcionario firmando los papeles.
La gran diferencia es que ahora empiezan a aparecer documentos.
Y esto recién empieza.
Porque la información a la que accedió Deltacom forma parte de una serie de registros y movimientos administrativos vinculados a ENDEZA que podrían revelar mucho más sobre cómo se manejaron fondos, contratos y créditos durante los últimos años.
La pregunta ya no es si hay irregularidades.
La pregunta es cuántas faltan todavía por conocerse.











