La diputada nacional Agustina Propato expresó un fuerte rechazo en redes sociales tras la difusión de una reunión entre el intendente Pro aliado Libertario de Zárate, Marcelo Matzkin, y el dirigente sindical Cristian Jerónimo.
A través de su cuenta oficial, la diputada nacional puso en duda la coherencia política del encuentro. “Me cuesta creer que un representante de los trabajadores argentinos se abrace a los socios de la reforma laboral”, expresó, en un mensaje cargado de contenido político y simbólico, haciendo alusión que todo los paquetes de leyes salen con los votos de los jefes políticos del intendente de Zárate.
En su descargo, Propato fue más allá y vinculó la reunión con una agenda más amplia que, según su mirada, incluye el “vaciamiento del sistema de seguridad social”, la “reforma previsional” y políticas de desregulación que —afirmó— afectan directamente a la industria, la producción y el empleo.
El cuestionamiento no solo apunta al dirigente sindical, integrante del triunvirato de la CGT, además pone el foco en la gestión de Matzkin, de quien señala las responsabilidades y silencios, ya que su pertenencia política es a los sectores que favorecen la actual reforma del estado, destruyendo el entramado productivo local. En este sentido, la crítica busca instalar una narrativa de contradicción entre el discurso de “municipio de industria y trabajo” y las alianzas políticas que se evidencian en la práctica.
En términos simples, el mensaje de la diputada deja en claro que, para ella, no se puede defender a los trabajadores y al mismo tiempo mostrarse cercano a quienes impulsan medidas que podrían perjudicarlos. Con esta postura, marca una diferencia política y advierte sobre lo que considera un rumbo equivocado.
El episodio reaviva el debate sobre las alianzas políticas y sindicales en el contexto actual, y deja expuesta una tensión creciente en el escenario local, donde los gestos públicos comienzan a ser leídos como definiciones de fondo.










