Por Juan José Faina. Ex delegado metalúrgico y vocal titular de la APDH Zárate.

Desde que Milei asumió, puso en práctica un plan cuyo principal objetivo es desmantelar, abolir los derechos de los trabajadores, protocolos represivos, comando unificado de seguridad y punición (en particular sobre el mundo fabril), DNU 70/23, Ley Bases. Y al cabo de dos años y algo más, logró lo que no pudieron dictaduras militares y gobiernos de derecha, neoliberales (Menem, Dela Rua, Macri).

En alianza con Macri (macrimileismo), mas el apoyo de legisladores peronistas agorilados y con peluca, y la pasividad de la CGT, logró la sanción de la “modernización” laboral. El gobierno está a la ofensiva y tiene la iniciativa política, sostenido por el triunfo contundente en las elecciones legislativas, dónde consiguió cambiar las relaciones de fuerzas en el Congreso.

Vemos desde nuestra experiencia que la CGT no estuvo ni estará (al menos por un tiempo), a la altura de su historia y las circunstancias; echó por la borda las mejores tradiciones de lucha y experiencia acumulada en toda su trayectoria. Movilización a Tribunales, cuatro paros sin proyección y futuro, solo para cumplir y contener la bronca.

Paro sin movilización, movilización sin paro. Tibias respuestas para la magnitud de lo que estaba en juego.

La CGT, como vimos, negoció el cobro compulsivo de los aportes solidarios, mantiene a los empleadores como agente de retención, se elimina el artículo que bajaba las contribuciones patronales para las obras sociales. Se necesita un plan de lucha, de menor a mayor escala, iniciado desde mínimas definiciones sostenido en el tiempo, que una los conflictos por presupuestos educativo, el Garrahan y la salud en general.

Otros frentes y escenarios como el cierre de empresas, empleo, salarios, jubilaciones, discapacidad, el agua, extranjerizacion de la tierra, privatizaciones, contra el FMI, etc, etc. 100 años de lucha y sacrificio por nuestros derechos (protectorios, expresados en el Artículo 14 bis de la Constitución Nacional), se perdieron en poco más de 30 días.

Este cuadro se agrava si vemos el contexto que nos dice que en dos años se perdieron 290.000 puestos de trabajo. Entre privados y públicos. El desempleo un 13,8 % tomando desocupados, changas, que buscan trabajo y subempleados.

La situación de las manufacturas nos muestra que cerraron 2.436 industrias, con 73.000 despidos. Mayormente industrias trabajando al 60% de su capacidad. Está cantidad de empresas cerradas y despedidos no aportan a la seguridad social.

Siendo las áreas del país mas afectadas: el conurbano con el 10%, siguiéndolo el Gran Resistencia (Chaco).

Muchos dirigentes de las grandes cúpulas sindicales priorizaron ir a ver a los Gobernadores cómplices (pedirles limosna), ahora van a ir a la inJusticia. No son cómplices, son RESPONSABLES. Las CTA-S (sin poder lograr la unidad), FRESU y organizaciones de izquierda, son las más convocantes y activas, pero no logran aún canalizar, la frustración y el descontento.

Superar el aislamiento, la división, junto a las mayorías, a través de una alternativa paran enfrentar estás políticas. Crear ámbitos amplios, plurales, democráticos (no solo políticos, sino también sindicales y barriales) será fundamental para enfrentar este régimen con un Programa y una Alternativa.

Desde APDH Zárate suscribimos todo lo enunciado por Juan José Faina, en el marco de las líneas de acción establecidas desde nuestro lugar en Defensa de las Poblaciones y sus Derechos.

APDH REGIONAL ZÁRATE