Con más de 5.800 empresas cerradas en territorio bonaerense y una utilización de la capacidad instalada en niveles pandémicos, la provincia de Buenos Aires se consolida como el epicentro del deterioro industrial argentino.

En distintos puntos del territorio se repite una postal cada vez más frecuente: máquinas detenidas, turnos reducidos, suspensiones y portones que cierran. Detrás de cada persiana baja no sólo hay una empresa que deja de producir, sino también proveedores que pierden clientes, trabajadores que quedan fuera del sistema formal, cadenas productivas que empiezan a resquebrajarse y economías locales que sienten el impacto en el empleo, el consumo y la recaudación.

Las cifras muestran la dimensión del fenómeno. De acuerdo con la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), desde la asunción de Javier Milei la provincia de Buenos Aires perdió 5.832 empresas, al pasar de 153.497 empleadores registrados en noviembre de 2023 a 147.665 en igual mes de 2025.

Ese escenario también impacta en el empleo: según la SRT, en la provincia de Buenos Aires se perdieron 79.090 puestos de trabajo registrados entre noviembre de 2023 y de 2025.

Si bien los números varían según la fuente, todos los relevamientos coinciden. Un informe de la consultora Audemus, elaborado en base a datos de Naciones Unidas, señaló que el país registró el segundo peor desempeño industrial del mundo en los últimos dos años entre 56 naciones analizadas, con una caída del 7,9%, en un contexto marcado por cierres de empresas y despidos en el sector.

En la misma línea, un trabajo de la Unión Industrial Argentina (UIA) –realizado en base a encuestas entre 644 compañías de distintos sectores y tamaños- indicó que más del 53,3% de las empresas manufactureras registró caídas en su producción y el 54,7% reportó bajas en las ventas internas.

En ese contexto, la entidad empresaria difundió el miércoles un comunicado en el que destacó que “a lo largo y ancho de la Argentina existen miles de empresas industriales -grandes, medianas y pequeñas- que todos los días abren sus puertas y hoy están atravesando un momento muy difícil por la caída de las ventas y de la actividad”. La entidad que conduce Matías Rappallini añadió que muchas firmas están realizando “un esfuerzo inmenso para adaptarse al nuevo escenario que propone el gobierno nacional”.

El retroceso del entramado productivo también fue advertido por la Universidad de Buenos Aires (UBA). Un informe elaborado por equipos de investigación de la Facultad de Ciencias Económicas indicó que la industria argentina perdió más de 100 mil empleos desde noviembre de 2023.

El estudio, realizado por el Área de Estudios Sobre la Industria Argentina y Latinoamericana (AESIAL) y el Centro de Estudios de Historia Económica Argentina y Latinoamericana (CEHEAL), señaló que desde el inicio de la gestión libertaria se destruyen en promedio 160 puestos industriales por día. El trabajo vincula esta dinámica con un retroceso general de la actividad productiva y cambios en la estructura económica.

Entre el tercer trimestre de 2023 y el mismo período de 2025, la economía argentina creció apenas 1,3%, mientras que la industria se contrajo 8,3%. Además, 22 de los 24 sectores industriales registraron caídas en su valor agregado entre mediados de 2023 y mediados de 2025, lo que muestra que la crisis atraviesa a casi todo el entramado productivo.