La crisis industrial vuelve a golpear con fuerza en Zárate. La cervecera Isenbeck, uno de los emblemas fabriles de la ciudad, confirmó en las últimas horas la reducción de personal en su planta local, en medio de una fuerte caída del consumo y del desplome en sus ventas que rondan entre el 40 y el 47%.

La noticia se conoce apenas días después de que la diputada nacional de Unión por la Patria, Agustina Propato, advirtiera que “se está produciendo un vaciamiento en Zárate”, señalando tanto la política de ajuste del gobierno nacional como la inacción del intendente Marcelo Matzkin en la defensa del entramado industrial y laboral de la región.

“Zárate atraviesa un vaciamiento”, había alertado Propato en declaraciones recientes, apuntando a la falta de respuestas oficiales frente al cierre de plantas, la paralización de proyectos estratégicos y la creciente incertidumbre laboral que afecta al cordón industrial.

Ajuste nacional y desprotección local

El recorte en Isenbeck se suma a una serie de medidas de empresas de la zona que ya habían avanzado en despidos, suspensiones y retiros voluntarios. La explicación es múltiple: por un lado, el ajuste del gobierno nacional, que impacta directamente en el mercado interno y desploma el consumo; por otro, la ausencia de políticas municipales de defensa de la industria local, que dejan a los trabajadores sin respaldo frente a las decisiones empresariales.

En el Concejo Deliberante, distintos bloques de la oposición ya habían advertido sobre el mismo fenómeno. El propio bloque de Fuerza Patria-PJ propuso la creación de una mesa tripartita para contener la crisis y defender los puestos de trabajo, pero la iniciativa no logró avanzar por trabas desde el Ejecutivo municipal.

El golpe a la comunidad de Zarate Lima

La reducción de personal en Isenbeck no solo afecta a los operarios desvinculados sino que genera un efecto cascada en la economía local: menos consumo en comercios, mayor incertidumbre para proveedores y un deterioro del tejido social que históricamente sostuvo a Zárate como polo industrial de referencia en la provincia.

La advertencia de Propato cobra ahora un carácter de profecía cumplida: Zárate, sin políticas de protección industrial, ve cómo sus fábricas ajustan, sus trabajadores pierden empleo y su futuro productivo se erosiona día a día.