Mientras no surja un movimiento social opositor, con un líder atractivo, que aúne las ideas de Democracia Participativa, Justicia Social y Estado intervencionista y regulador de las desigualdades sociales; los Milei seguirán siendo poderosos. Es decir, hasta que no aparezca una nueva mayoría opuesta al poder, con ideas contrarias a las Anarcocapitalistas y Libertarias que profesa al actual gobierno, no habrá posibilidad alguna de revertir el modelo dominante.
La Historia nos muestra que cuando las mayorías populares se movilizaron, se lograron los cambios sociales más importantes del país: a principios del siglo XX, las clases medias surgidas por el desarrollo del Modelo Agroexportador, encontraron en Hipólito Yrigoyen, al dirigente que las representara, en las luchas contra la oligarquía gobernante. Las clases trabajadoras, surgidas del Modelo Sustitutivo de Importaciones, que se desarrolló después de la crisis global de 1929, encontraron en Juan Domingo Perón, al dirigente que las representara, en las luchas contra los grupos conservadores dominantes.
El gobierno actual, si lo anterior no sucede, seguirá prevaleciendo a paso firme. Está muy claro: la Nueva Derecha, quiere reemplazar a los partidos políticos históricos (lo está logrando), por coaliciones monotemáticas, en torno a líderes fuertes que construyen enemigos, antes que programas de gobierno. Esto no sólo ocurre en la Argentina, sino que está ocurriendo en varios países del mundo. Y este vaciamiento de los partidos políticos socaba gravemente a la Democracia. En nuestro país en particular, los índices de confianza en los partidos políticos y también en los sindicatos, se vienen derrumbando desde hace años.
La irrupción de un líder transgresor, avalado por la mayoría de la sociedad, se está cargando el antiguo sistema político. Los partidos políticos que gobernaron hasta el 2023, están arrasados, casi destruidos, sin encontrar la forma de llegar a las grandes mayorías, especialmente a las jóvenes generaciones. Por esa razón el gobierno actual es “más bien una pymes familiar que un partido político”: los hermanos Milei y los dos Caputo, rechazan la política, no creen en el Estado; y sus acciones individuales y las medidas que van tomando, muestran el rechazo hacia lo colectivo, hacia la justicia social, promueven el individualismo y la subsistencia del más apto, “Defendiendo lo Indefendible”.
Estamos en presencia de un poder hegemónico que ejerce el dominio sobre otros, no sólo mediante la coerción, sino a través de la búsqueda de la aprobación y de la imposición de ideas contrarias a la Democracia, ligadas a una visión del mundo manejado por Derechas que destruyen todas las ideas progresistas, mediante una batalla cultural en la que prevalecerán los individuos que mejor se adapten.
No hay duda que estamos viviendo un retroceso muy grande que trata de destruir valores que parecían definitivamente ganados desde la Revolución Francesa de 1789: Libertad, Igualdad, Fraternidad. Entendiendo Libertad individual, de pensamiento, de prensa y la de elegir a los gobernantes; la Igualdad ante la ley, promoviendo la Justicia Social y la Fraternidad, entendida como la solidaridad entre las personas.
En definitiva, se trata de un modelo ideológico de las nuevas derechas, que bregan por cambiar la estructura productiva del país, en el que el Estado se minimice hasta desaparecer y en el que el único ordenador económico pase a ser el mercado.
Prof. Jorge Cirio
02/01/2026










