Hace poco más de 15 días comenzaron los trabajos de demolición de las cabinas en la estación de peaje Zárate, ubicada sobre la Ruta Nacional 12. Las estructuras fueron derribadas en el marco del proceso de reorganización del corredor vial tras el fin de la concesión de Caminos del Río Uruguay S.A. (CRUSA), una situación que mantiene en vilo tanto a los usuarios como a los trabajadores del sector.
Una escena similar se replicó este fin de semana en la estación de peaje Yeruá, en el departamento Concordia. Allí, las tareas arrancaron el viernes y continuaron durante la jornada del sábado, cuando ya se pudo observar que la mayoría de las cabinas habían sido destruidas.
De acuerdo a versiones extraoficiales, en ambos puntos se evalúa la instalación de cabinas de Telepeaje. Sin embargo, hasta el momento no se informaron plazos concretos para retomar el cobro ni se brindaron precisiones sobre el esquema que se implementará.
La falta de definiciones también alcanza al mantenimiento, los servicios viales y la operatividad general de la Ruta 14, luego de que el Gobierno Nacional adjudicara la concesión a la empresa Autovía Construcciones y Servicios S.A. A la fecha, no se conocen detalles sobre cómo se garantizarán estas tareas esenciales en uno de los corredores más transitados del país.
El trasfondo del conflicto se remonta a la decisión del gobierno de Javier Milei de no renovar el contrato con CRUSA, empresa que operaba las rutas 12, 14 y 174 desde 1991, y asumir de manera transitoria la administración hasta una nueva licitación. En ese contexto, en abril de 2025 la firma saliente envió telegramas de despido, profundizando la crisis laboral.
Si bien inicialmente se esperaba que los trabajadores fueran absorbidos por Corredores Viales durante el proceso licitatorio, el Gobierno Nacional no dio señales claras que garantizaran la continuidad laboral de los cerca de 500 empleados del sistema de peajes. Como consecuencia, más de 120 trabajadores que prestaban servicios en el peaje de Zárate fueron despedidos.










